octubre 22, 2018

Los comerciantes toledanos califican de "intransigentes" a los sindicatos en la negociación del convenio de Comercio



El sector indignado por "su actitud irresponsable" ha solicitado el apoyo de FEDETO


La realidad demuestra que los sindicatos, en la negociación del convenio de comercio de la provincia de Toledo, han seguido una estrategia basada en solicitar incrementos salariales desproporcionados e inasumibles por el sector para llevar a la opinión pública a la conclusión de que la patronal es insensible ante las demandas de los trabajadores, explican en un comunicado desde la Federación Empresarial Toledana.

Los sindicatos propusieron, al inicio de la negociación, una subida salarial desorbitada del 3% anual durante los tres próximos años, es decir, un 9% en ese periodo de tiempo. Por su parte, desde la patronal propusimos, al inicio de la negociación, un 0,5% de incremento anual durante los tres próximos años, es decir, un 1,5% en ese periodo de tiempo. No obstante, y pese a la grave situación por la que atraviesa el comercio en nuestra provincia, hemos flexibilizado nuestra propuesta inicial, ofreciendo, ahora, un 1,2% en 2018, de un 1,3 en 2019 y de un 1,4 en 2020, es decir, un 3,9% en esos tres años.

Pero los sindicatos esgrimen ahora una nueva estrategia falaz al afirmar que el convenio de comercio de la provincia de Toledo es el que menos incremento salarial tiene entre los convenios de comercio de Castilla-La Mancha. Pero al hacer esta afirmación obvian, intencionadamente, dar a conocer a la opinión pública un dato trascendente: el convenio de Toledo contempla el concepto salarial de antigüedad (que supone un incremento anual adicional del 1% del salario base), mientras que todos esos otros convenios lo han suprimido.

Ese incremento adicional anual del 1% de los salarios, por el efecto de la antigüedad, sumado a nuestra propuesta actual supone que los salarios subirán realmente un 2,2% en 2018, un 2,3% en 2019 y un 2,4% en 2020, es decir, de un 6,9% en tres años.

El efecto adicional que supone el concepto de antigüedad a la propuesta sindical actual, que cifran en un 5% en tres años, daría como resultado un 8% de subida salarial real en ese periodo de tiempo.

Como puede comprobarse, el concepto de antigüedad es un factor que incrementa los salarios base, por el mero hecho de la permanencia de los trabajadores, a lo largo de los años, en la empresa y da lugar a la siguiente paradoja: el comercio tradicional por garantizar la antigüedad de sus trabajadores y, por tanto, la estabilidad en el empleo, es penalizado en sus costes salariales, mientras que otros modelos de distribución comercial, que no apuestan por esa misma estabilidad en el empleo, no tienen que pagar por ella.

Negociación Colectiva

Por otra parte, no podemos aceptar el uso torticero que hacen los sindicatos del Acuerdo Nacional para la Negociación Colectiva. Lo esgrimen, ante la opinión pública, como si fuera de obligado cumplimiento y no una recomendación. Pero es que, además, sólo pretenden aplicar de dicho Acuerdo lo que les interesa: subir los salarios. De ligar los salarios a la productividad no quieren ni oír hablar.

Desde la patronal del comercio afrontamos la negociación colectiva con responsabilidad, rigor y seriedad. Y hemos dado muestras de ello a lo largo de 40 años de democracia, al contribuir a dejar atrás aquellos primeros convenios colectivos que se calificaban de “atómicos” porque prácticamente sólo regulaban salarios y jornada. Hoy el convenio de comercio es un instrumento moderno para empresas y trabajadores. Desde luego, no es un convenio ajeno a las necesidades sociales ni a los derechos de los trabajadores.

Los comerciantes de la provincia de Toledo hemos propuesto, en la negociación del convenio, las mejores condiciones salariales que podíamos ofrecer. Si esto no se percibe por parte de los sindicatos es porque no atisban a comprender la realidad del sector. No proponemos los salarios que queremos sino los que podemos ofrecer. No se trata de una cuestión de voluntad sino de posibilidad.

La falta de acuerdo para cerrar el actual convenio colectivo de comercio no puede achacarse, por tanto, a esta patronal. Si alguien es responsable de ello es la parte sindical.

Nuestros trabajadores sí son plenamente conscientes de la difícil situación por la que atraviesa el comercio tradicional. Un sector compuesto en un 90% por empresarios pequeños, cuyos establecimientos compiten con nuevas formas de distribución que no cuentan, como el comercio tradicional, con empleados con medias de antigüedad de más de 10 años.

Un comercio que no está siendo apoyado por nadie y que carece de las ayudas necesarias para su modernización que otros colectivos sí tienen.

Un sector del que se dice es clave para mantener vivos nuestros barrios, pero que, sin embargo, soporta un nivel impositivo exacerbado y afronta modificaciones urbanísticas y de tráfico en pueblos y ciudades que les apartan cada vez más de sus clientes.

Un sector que ve como el comercio global mundial vende sus productos en nuestro país sin dotar a sus trabajadores de las garantías y derechos que las empresas españolas ofrecen a sus trabajadores.

Un sector, en definitiva, que compite en un comercio global desregulado, cada vez más digitalizado y en el que los trabajadores, parece, cada vez importan menos.

Desde el comercio tradicional, apostamos por el empleo y pretendemos mantenerlo, si nos dejan hacerlo.

Consideramos que los agentes sociales haríamos bien en no enfrentarnos. En vez de ello, deberíamos aliarnos para proponer soluciones a estos problemas de los que nadie quiere hablar y para mejorar las condiciones del comercio español y, por ende, de sus trabajadores.

Sin embargo, somos objeto de un discurso sindical acusador y de desprestigio del comercio. Los sindicatos prefieren generar un conflicto social, cuando lo que deberían hacer, por una vez al menos, es coadyuvar a solventar los problemas de un sector que corre el riesgo de desaparecer. La patronal del comercio de la provincia de Toledo, desde luego, no considera así a sus trabajadores ni hace eso con ellos. Por eso entendemos que las acusaciones que nos dirigen los sindicatos y sus anuncios de posibles conflictos son infundados e injustos.

Desde la asociación hemos solicitado el apoyo de FEDETO. Consideramos que FEDETO es la organización que mejor puede aglutinar los intereses generales del sector y puede ayudarnos a superar este difícil proceso negociador. Nuestra Presidenta, Lorena Gutiérrez lo ha transmitido así a su Presidente, Ángel Nicolás, y a su Secretario General, Manuel Madruga, a quiénes a agradecido, expresamente, el apoyo que le han brindado.
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