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16 marzo, 2017

Los farmacéuticos de Toledo profundizan sobre el Alzheimer

Conferencia de la doctora Claudia Morales en el Colegio de Farmacéuticos de Toledo.

La doctora Claudia Morales imparte una conferencia sobre esta patología con el fin de mejorar la atención a los pacientes y sus cuidadores


El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Toledo ha acogido esta semana la tercera conferencia del Curso de Atención Farmacéutica que se viene celebrando a lo largo de las últimas semanas y que en esta ocasión versó sobre el Alzheimer con la participación de 70 profesionales de la farmacia de la provincia.

   La presidenta del COF, Ana María Rodríguez, fue la encargada de presentar a la ponente, la psicóloga sanitaria y trabajadora social Claudia Morales, psicoterapeuta y experta en gerontología social, y recordó la importancia que la formación tiene para que el colectivo farmacéutico pueda llegar a todo tipo de pacientes.

    La Dra. Morales ofreció la conferencia “Alzheimer, una enfermedad compartida”, una formación integrada en el proyecto kNOW Alzheimer que impulsa laboratorios Stada y cuyo objetivo es formar a los cuidadores de los pacientes con esta enfermedad, un colectivo que alcanza unos 3.200.000 personas ya que las 800.000 personas que sufren de esta enfermedad en España, necesitan tres cuidadores cada una.

   Una de las vertientes de este proyecto, según explicó la experta, tiene que ver con el entorno sociosanitario del Alzheimer en España, es decir con la formación de los distintos colectivos sanitarios y sociales participantes en la atención y el cuidado de las personas con esta patología, como es en este caso el de los farmacéuticos.

   El Alzheimer, la enfermedad neurodegenerativa que más frecuentemente causa demencia, afecta al núcleo familiar y es causa de afecciones en los cuidadores, fundamentalmente en los que día a día tienen que convivir con el paciente. Es una patología que en muchas ocasiones plantea muchos dilemas morales que atañen a la capacidad de decidir, por eso a la complejidad médica se añade la complejidad familiar y social.

   El farmacéutico, como profesional implicado en la atención a esta enfermedad, necesita herramientas para abordar esta realidad social, no solo por su papel ante situaciones de demanda de información, sino también para identificar y prevenir problemas de salud asociados, así como para optimizar la adherencia al tratamiento e impulsar el seguimiento farmacoterapéutico a los pacientes con Alzheimer, que suelen ser polimedicados.
 
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