febrero 28, 2017

Villaraco pasa el testigo a Arroyo, relevo en CCOO Toledo

Villaraco y Arroyo, en el centro de la imagen, junto a miembros del comité provincial.

Jesús García Villaraco presenta a José Luis Arroyo como el “candidato de consenso” para sucederle al frente del sindicato. Arroyo, de 36 años, será el sexto secretario general de CCOO-Toledo y el primero de ellos que no vivió la clandestinidad

La renovación generacional es necesaria, oportuna, fundamental para conectar con los jóvenes y garantizar, en el nuevo entorno laboral, tecnológico y social, la continuidad histórica del sindicalismo sociopolítico y de clase de CCOO


Las CCOO de Toledo celebran el próximo 10 de marzo su XI Congreso. El actual secretario general, Jesús García Villaraco, un histórico del sindicato desde los tiempos de la clandestinidad, no optará a la reelección y cederá el testigo a José Luis Arroyo, casi treinta años más joven que él.

   A diez días del Congreso, rodeado de los miembros del comité provincial de CCOO, Villaraco ha presentado esta mañana a Arroyo como “candidato de consenso”; y ha destacado que será el primer secretario general de las CCOO de Toledo que no forma parte de la generación que, en pleno franquismo, alumbró el nacimiento del sindicato en la provincia: Chema Díaz Ropero, Juan Arroyo, Julio Herrera, Eugenio Gómez y el propio Villaraco.

   Arroyo tiene ahora 36 años. Llegó a CCOO en 2004 y en los últimos cuatro años ha estado al frente de federación provincial de Servicios a la Ciudadanía, una de las organizaciones más grandes y complejas de las que integran las CCOO de Toledo y cuya secretaria general dejó el pasado viernes.

   Por eso, Villaraco destacó que su “más que probable” sucesor “sabe de las dificultades de la acción sindical”, pero subrayó sobre todo que la “renovación generacional” que se producirá en las CCOO de Toledo el viernes de la semana que viene era “necesaria, oportuna, fundamental” para garantizar, en el nuevo entorno laboral, tecnológico y social, la continuidad histórica del sindicalismo sociopolítico y de clase de CCOO.

   El secretario general saliente ha asegurado que los últimos años han sido para el sindicato “los más difíciles desde la legalización”, pero también ha advertido a Arroyo que “la crisis no ha acabado”, y que tendrá que luchar duro para combatir la precariedad que se ha instalado en el mercado de trabajo y que sufren, sobre todo, los jóvenes.

   “Tenemos que dirigirnos a la gente joven y para eso yo ya estoy bastante desfasado, sigo escribiendo a lapicero. Necesitamos gente joven que conecte con los jóvenes, que están aún desorganizados pero tienen la rabia latente. Incorporarles al sindicato será la labor del nuevo secretario general. El único consejo que le doy es que se rodee de gente joven con pie en las empresas”

   La fuerza del sindicato en las empresas y el papel de los delegados ha sido determinante para que las CCOO de Toledo haya salido “incluso reforzadas” tras los durísimos años de crisis y de gobiernos del PP en Madrid y en Castilla-La Mancha. “Lo hemos pasado muy mal, hemos perdido muchísimas batallas –cierres de empresas, despidos, convenios colectivos atascados, incluso intentos de asfixiar económicamente al sindicato- pero lo que no mata te hace más fuerte, el sindicato apretó los dientes, hicimos la manifestación más grande de la historia de la ciudad, recuperamos la negociación colectiva… Llegamos al Congreso con el sindicato más curtido en la lucha y más fuerte en las empresas y en los sectores”

   Por su parte, Arroyo abundó en el reconocimiento del trabajo de Villaraco y del conjunto del sindicato en los últimos años, destacó el liderazgo de CCOO en el rechazo y la confrontación contra los recortes; su papel determinante en la paralización del intento Cospedal de privatizar el futuro hospital de Toledo; en la promoción de los planes de Empleo; en la defensa de las libertades públicas –recordó al respecto la labor de la sección sindical de CCOO en RTVCM (ahora CMMedia)- y se mostró agradecido y orgulloso por la confianza depositada en él para ponerse al frente de “la mayor organización social de la provincia por afiliación y el sindicato más representativo”.

   Asumió, entre sus objetivos prioritarios, acercar cada día más el sindicato a los jóvenes; en especial a los que sufren la precariedad, a los “trabajadores pobres sin expectativas de futuro y a los que ni siquiera pueden incorporarse al mercado de trabajo, a los becarios, a los que están en la economía sumergida”; y también a los estudiantes. Y anunció que contará en su próxima ejecutiva contará con una secretaría de Juventud.

   También comprometió una importante presencia femenina en la dirección del sindicato, que quiere hacer “mas accesible y cercano a las mujeres”, a cuyos problemas de discriminación laboral y social, desde la brecha salarial a la violencia machista, se empeñará en combatir

   El otro gran objetivo es promover en la provincia un nuevo modelo de desarrollo económico capaz de generar empleo estable y de calidad, “trabajando con las administraciones, reivindicando, movilizando cuando sea necesario”

   Su mayor empeño, como siempre lo ha sido el de CCOO, será organizar y defender a los trabajadores y sostener la pugna por recuperar los derechos perdidos y contra las políticas neoliberales. “CCOO es un valor seguro, un referente. No se puede entender la lucha por la justicia social sin CCOO”.

Jesús García Villaraco y José Luis Arroyo, en rueda de prensa.
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