febrero 12, 2017

Piden firmas para que se investigue el asesinato de "Pelucha"

"Pelucha", la podenca que apareció calcinada el 6 de febrero.

. La podenca aparecía apaleada y calcinada, el 6 de febrero, en una viña del término de Villanueva de Alcardete (Toledo)


Los dueños de "Pelucha", la podenca que aparecía calcinada en Villanueva de Alcardete (Toledo), han iniciado una petición de firmas a través de "change.org" 
para que pueda abrirse una investigación que pueda determinar quién o quiénes pudieron acabar con la vida del animal de "una forma tan brutal".

En la petición, que ha lanzando Laura Geone, explica que "por tratarse de un animal y no tener sospechosos, el SEPRONA decidió que poco más se podía hacer". A su juicio esta situación "es INTOLERABLE, no puede quedar impune aquel que es capaz de asesinar a sangre fría a un ser vivo y no vamos a parar hasta que a quien competa, abra una investigación sobre el caso buscando al culpable (o culpables) de tal acto atroz y caiga sobre él todo el peso de la ley".

   Además de las firmas que dirigirán a los Cuerpos de Seguridad competentes" solicitan la colaboración ciudadana para "poder encontrar al asesino de Peluchaç". Y, en este sentido, añaden "porque creemos que tal acto de crueldad e inhumanidad, debe ser castigado como asesinato que es, y porque alguien capaz de hacer algo de estas características, es un sujeto peligroso para nuestra sociedad y seguridad. Pongamos voz a aquellos que no la tienen". 

   Hasta el momento han recogido 12.258 firmas y necestian un total de 15.000.

Relato de los hechos

Recogemos íntegramente el relato de los hechos que aparece en la petición de change.org:

"Esta es la historia de la que fue una preciosa podenca, desecho de cazador, que un día, hace 3 años, fue rescatada antes de que se deshicieran de ella, y a la que le han arrebatado la vida unos salvajes que viven ocultos entre nosotros haciendo vida normal.
Por aquel entonces, 2 personas increíbles se cruzaron en su camino dándola una oportunidad y cambiando así el curso de su destino. Entonces Pelucha tenía tan solo 5 años y el pánico a las personas dejaba patente una vida pasada de continuo maltrato.
Se la llevaron a casa y con mucha paciencia y cariño la rehabilitaron, consiguiendo que Pelucha llegara a ser la perra feliz que nunca la dejaron ser. La encantaba salir al campo con su compañero perruno Guti, el perro de Fran de toda la vida.
El pasado sábado 4 de febrero el destino les tenía preparada la peor de las sorpresas. Fueron al campo como cada tarde a dar su paseo habitual. Pelucha y Guti echaron a correr y Fran los perdió de vista por un momento. En seguida Guti volvió. Pero Pelucha no. Y comenzó así la pesadilla.
Empezaron en ese momento las horas más terribles y angustiosas de su vida para Fran y Laura... Se patearon todo el pueblo de arriba a abajo, incluso los pueblos de al lado. Así todo el domingo, y todo el lunes... Estaban desesperados y se temían lo peor. Pero nada hacía presagiar lo que realmente sucedería. Algo que excede a la comprensión humana. Algo que hace que se te pongan los pelos como escarpias y te plantees en qué tipo de sociedad vivimos y con qué tipo de personas nos relacionamos.
El lunes, día 6 de febrero, de vuelta a casa por la noche, después de buscarla durante todo el día, fue cuando sintieron como su sangre se helaba hasta casi no poder moverse.
Allí, frente a ellos, en la viña de Fran, estaba el cuerpo sin vida de lo que parecía ser un perro, totalmente calcinado. Habéis leído bien. CALCINADO. Sin apenas poder respirar, fueron a por guantes, para poder tocar el cuerpo e intentar descartar sus más temidas sospechas. Se podía observar perfectamente cómo el animal tenía todas las costillas del lado izquierdo rotas, desplazadas de la columna, lo que dejaba claro que antes de quemarla la habían apaleado de tal manera que la habían roto los huesos de su frágil cuerpo. Pero a pesar del estado del animal no había lugar a dudas. Algunos mechones de debajo de las axilas, unos dientes muy característicos, y algunas marcas más, únicas de su perra, confirmaban que se trataba de la pobre Pelucha.
Quien habría podido hacer algo así? No podían imaginarse quién podría hacer algo tan espeluznante y cruel. Esta familia no entendía si se trataba de una amenaza o algo parecido porque tampoco habían tenido problemas con nadie. Al menos no de tal nivel que lleven a una persona a hacer algo tan horrible y doloroso como es arrebatarte de esa manera la vida a un ser tan inocente como especial que formaba parte de su vida y, por encima de todo, de su corazón.
No pudieron hacer otra cosa que romper a llorar. Ninguno entendía qué habían hecho, o mejor dicho, qué había hecho Pelucha para merecer tal ensañamiento y crueldad...
Con un hilo de voz, sin apenas articular palabra, llamaron a la Guardia Civil para contarles lo ocurrido. Pero dijeron que no podían venir en ese momento, ya que el SEPRONA que llevaba su pueblo estaba en Ocaña y no podían desplazarse desde allí ahora mismo, porque su extensión era muy grande. Así que lo único que hicieron fue indicarles que fuesen al día siguiente a denunciar al cuartel.
No pudieron hacer otra cosa que dejar allí a su pequeña, tal y como estaba, con un nudo en el estómago por la rabia y la impotencia, a la espera de que la Guardia Civil acudiera al menos con el lector de chip. Imaginaros la sensación...tu perro quemado, asesinado a sangre fría, y tienes que dejarlo allí tirado como si fuera basura a la espera de ir al cuartel...
Resignados, al día siguiente fueron a la Guardia Civil, interpusieron la correspondiente denuncia y el SEPRONA fue a ver el cuerpo. Pasaron el lector de chip pero no lo encontraron. Seguramente habría quedado muy dañado. Aún así, lamentablemente, no había duda; reconocían con toda certeza a su pequeña.
El SEPRONA examinó el cuerpo y no hizo más que confirmar lo que ya sabían en cuanto a las lesiones que presentaba Pelucha. Después explicaron que al no tener sospechosos y tratarse de un animal que no había mucho que hacer, y se fueron dejando el cadaver de Pelucha allí 
Laura y Fran, con todo el dolor de su corazón, cogieron el cuerpo de Pelucha, y lo enterraron. No pudiendo hacer más que llorarla hasta quedarse prácticamente sin una lagrima en su cuerpo...
Por todo esto es que pedimos ayuda a los habitantes de este pueblo. Alguien cercano a este psicópata tiene que saber que entre ellos hay una persona capaz de hacer algo así y seguir haciendo vida normal. Y no puede ser que se convierta en su cómplice. No puede ser que tape semejante brutalidad. A este perturbado le debería caer encima todo el peso de la ley. No puede ser que ganen siempre los malos.
Nuestro más sentido pésame y mucho ánimo para Laura y Fran. Gracias por darle a Pelucha los tres mejores años de su vida. DEP PELUCHA"

"La no violencia lleva a la más alta ética, lo cual es la meta de la evolución.
Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos,
somos aún salvajes."
Thomas Edison.
/

Otras noticias

VIDEOTECA TN

FOTOGALERÍA TN


Created with Admarket's flickrSLiDR.